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Deja que tus emociones fluyan: La importancia de expresar lo que sientes.

Rabia, tristeza, miedo, alegría, asco… y muchas otras más! A lo largo del día sentimos diferentes emociones y podemos pasar de una a otra muy rápidamente.

¿Qué son las emociones? Lisa Felman, psicóloga y neurocientífica en su libro «How emotions are made» las define de la siguiente forma:

Las emociones son respuestas complejas y coordinadas que se activan frente a estímulos, que involucran cambios fisiológicos, expresiones faciales, expresiones corporales, tendencias a la acción y experiencias subjetivas.

Todas las emociones tienen una función. Hay un mensaje o utilidad detrás de cada una. Sin embargo, hemos aprendido (equivocadamente) a ocultar lo que sentimos porque tenemos la creencia de que hay emociones positivas y emociones negativas o que es malo sentir o expresar. Sin embargo, las emociones no son ni buenas ni malas, las necesitamos todas para nuestra supervivencia y lo natural es sentirlas y expresarlas.

Ahora bien, como dice el Dr. Marc Brackett, psicólogo y experto en inteligencia emocional, es habitual que nos esforcemos en negar u ocultar nuestras emociones, incluso ante nosotros mismos. Sin embargo, cuando nos negamos el permiso de sentir sobreviene una larga lista de consecuencias indeseables. Incluso perdemos la capacidad para identificar lo que estamos sintiendo, es como si nos volviéramos interiormente insensibles, sin darnos cuenta de ello. Cuando somos incapaces de reconocer, comprender y expresar aquello que sentimos, es imposible que hagamos algo al respecto.

Acabamos de decir que no hay emociones buenas ni malas, sin embargo, es innegable que algunas nos generan sensaciones agradables y otras que nos generan sensaciones desagradables. Por lo general las emociones que solemos reprimir son aquellas cuyas sensaciones son desagradables y las evitamos porque nos da miedo sentirlas o porque venimos de hogares donde se prohibe expresar o sentir, también puede ser que nos juzguemos mal si sentimos ciertas emociones porque no son bien vistas socialmente , entre otras razones.

Pero, ignorar las emociones o reprirmirlas hace que estas sean más intensas. Y, aunque a veces creemos que logramos evitarlas, resulta que para nuestro inconsciente nada pasa desapercibido. Finalmente si no expresamos nuestras emociones, se acumulan como una deuda que finalmente habrá que pagar.

¿Y cuáles son las consecuencias de no expresar las emociones?

Las emociones son energía. Entonces el no expresarlas hace que esa energía generada no se libere. Eso puede traer diversas consecuencias, como por ejemplo: se aumenta nuestra tensión emocional, se afectan las relaciones interpersonales y una de las repercusiones que me parece más relevante y de las que poco hablamos: nos podemos enfermar.

La emoción que no se expresa, se imprime en el cuerpo.

Wilhelm Reich

Nos enfermamos porque esa energía que no se liberó queda alojada en nuestro cuerpo. Existe evidencia científica que sugiere una relación entre la supresión o la falta de expresión emocional y la somatización. La somatización se refiere al proceso en el cual las emociones o el estrés psicológico se manifiestan en forma de síntomas físicos.

Muchas veces ni siquiera nos damos permiso de sentir lo que realmente nos genera una situación y si no sentimos mucho menos vamos a permitirnos expresar.

Entonces, ¿cómo podemos expresar las emociones?

Pues existen diferentes formas, y cada persona puede elegir las que mejor se adapten a su estilo y preferencia. Algunas son:

  1. Comunicación verbal: Hablar con alguien de confianza (amig@, familiares, terapeuta/coach) sobre tus auténticas emociones.
  2. Escritura: Llevar un diario emocional o escribir cartas. Además ahora se consiguen cuadernos o diarios hermosos que hacen la tarea más fácil y agradable.
  3. Arte y creatividad: A través de formas artísticas como la pintura, música o danza para expresar lo que sientes.
  4. Actividad física: Practicar ejercicio para liberar energía y desahogarse emocionalmente.

En conclusión, te invito a abrir la puerta a tus emociones y permitirles fluir libremente. Al expresarlas permitimos que esa energía se libere y eso nos ayuda a mantener un equilibrio interno. Y muy importante: podremos prevenir enfermedades.

Una aclaración final: El permiso de sentir y expresar las emociones no quiere decir que serás irresponsable con la forma en que expresas lo que sientes. Todo lo contrario, es una invitación a gestionar lo que te pasa y canalizarlo de modo que te aporte bienestar y te permita una sana convivencia con las demás personas y con el entorno en general.

Permítete experimentar la gama completa de emociones ya que cada una tiene un mensaje valioso para ti. Recuerda que expresar tus emociones no te hace débil, sino que demuestra tu valentía y tu compromiso con tu bienestar emocional.

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¡Hasta la próxima!

Referencias

Barrett, L. F. (2018). How emotions are made. Pan Books.

Brackett, M. (2019). Permission to Feel. Quercus Publishing.

Fleche, C., Lévy, P. (2014). Protocolos de retorno a la salud. Gaia ediciones.

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